<  W  H  O    I  S    W  H  O  



Por Alejandra Davidziuk

A. D. es Editora de contenidos de Classclip , periodista de la revista El Planeta Urbano y columnista de Internet en un programa de Radio Uno FM.

¿Quieres mandarle un e-mail ?
Entonces, ¿no existiría dicha brecha entre países pobres y ricos?

Sí, por supuesto que existe y que es muy grave, pero puede superarse o al menor morigerarse. Por supuesto que hay países ricos y países pobres en información y que hay digital divide. Otras tecnologías, como la energía nuclear, son centralizadas, en cambio, la informática es descentralizada y manejable individualmente.

Tomaré un ejemplo económico para describir la gran diferencia entre la sociedad informacional y las otras sociedades: cuando hablamos de producción en una sociedad industrial, para producir un objeto o servicio tenés que ser dueño de una cadena de producción o participar como trabajador; en la sociedad informacional, para acceder a una información no tenés que ser dueño de nada, ni siquiera de la computadora porque podés entrar a cualquier máquina que encuentres, sacar o bajar los datos que necesitás, recrear esa misma información y volverla a subir a la red.

En la sociedad industrial tenías que ser parte muy clara de un sistema o dueño del capital y de los medios de producción, acá no, no estás integrando un sistema organizado de esa forma. Además de usar y cambiar el producto, seguís siendo dueño del producto (información) que recreás y/o ponés en circulación, y cualquiera lo es. Estas diferencias tienen que ver con la forma de superar el digital divide. Por lo general cuando pensamos en digital divide lo hacemos con la cabeza en la sociedad industrial: si yo soy dueño de este producto o no lo soy. Con la información es totalmente diferente.


¿Cómo se podría plantear el paralelismo de vivir con las diferencias que genera el mundo real y aprovechar los beneficios del mundo virtual?

Claro, suena medio esquizofrénico. Sin embargo, lo vivimos en el día a día, coexistimos en el mundo físico, real, y en el mundo intangible de los intercambios virtuales.

¿Cómo se presenta esta situación en Latinoamérica?

En la región hay problemas que son muy graves: hambre, desempleo y falta de educación. Sin embargo, tenemos experiencias muy interesantes. Previo al congreso Global 2000 que se hizo en Barcelona, coordiné la red GALC 2000 (Global América Latina y Caribe 2000) que fue una jornada específica de la región donde las presentaciones de los telecentros fueron fascinantes. Las redes de telecentros, aunque muchas veces pueden estar financiadas por organismos internacionales, surgen de organizaciones que trabajan intensamente con la comunidad y que imaginan formas muy creativas de producir una sociedad de la información para mejorar las condiciones de trabajo, vida, educación y sobre todo no quedarse al margen.


Por ejemplo, en Colombia, el empresario que otorgó la ayuda para formalizar la asociación de vecinos fue la dueña de un bar, quien compró una computadora y la gente podía usarla gratis según la guía de un instructor. Esto suele suceder en lugares con poca población, donde ciertos bares, clubes o almacenes son centros de reunión del pueblo. En Ecuador, se está realizando un importantísimo programa de telecentros para formar a la población de escasos recursos en las herramientas de la Sociedad de la Información.

Durante la GALC 2000, Scott Robinson, un antropólogo norteamericano que reside en México, presentó un video sobre los telecentros que funcionan en Latinoamérica. Mostró telecentros en plena selva amazónica, a la gente dirigiéndose en piraguas, indias guatemaltecas vestidas con güipil manejando las computadoras. Justamente, uno de los problemas que hubo en Argentina con los programas "Internet para todos" -durante la época de Menem- e "Inform.ar" -con el gobierno de De la Rúa-, fue haber puesto la carreta antes de los caballos.

Se hizo muy rápido, irreflexivamente sin saber muy bien para qué. En vez de visitar organizaciones comunitarias activas y preparar administradores y formadores de telecentros para luego armar la estructura material, se pusieron las máquinas en diferentes lugares sin establecer objetivos. En muchos casos, se entregaron unidades a los punteros políticos. Muchos usaron los telecentros como oficina privada o para hacer clientelismo electoral. En la Argentina se hizo exactamente todo al revés, a veces pienso si este país no tiene el mal de la melancolía en el sentido psiquiátrico, porque siempre sabotean las posibilidades de ser feliz y se las arreglan para estropear todas las situaciones de salvarse.

¿Cuál sería la clave para que los países pobres puedan superar la brecha tecnológica o profundizarla aún más?

Todo está relacionado con las políticas que se dan en cada país, tanto las políticas que se manejan en los gobiernos como en las empresas y la sociedad civil. Y, sobre todo, las articulaciones existentes entre esos actores. Por ejemplo, la India es un país que apostó muy fuerte a la tecnología y a la producción de software, hoy en día son uno de los mayores exportadores de software y de técnicos informáticos. Miles de ellos están siendo incorporados en empresas del primer mundo. Uruguay eligió que iba a seguir ejemplos de países chiquitos como Irlanda, Singapur o Israel y se arriesgó al turismo, a la banca y a la tecnología.


En el primer semestre del año 2000 registró 63 millones de exportaciones de software, no es demasiado pero para un país tan pequeño es significante. El caso uruguayo me gusta mucho porque desde el primer momento del surgimiento, Internet estuvo promovida por las universidades u organizaciones no gubernamentales (ONGs). Las primeras en promover Internet fueron ONGs, con el tiempo se difundió en la sociedad civil y por eso ahora es barato. Digamos que en Uruguay, los distintos actores sociales están de acuerdo en que el país tiene que progresar en informática. En Argentina no hay un marco de alianza para que todos vayan en la misma dirección.

Lo que se está entendiendo ahora es la necesidad de formar consorcios, llamalo como quieras, alianzas o articulaciones entre los diferentes actores sociales. Creo que ya no podemos actuar solamente desde la sociedad civil, las empresas o el gobierno. Si se quiere progresar dentro de una sociedad de las redes es obvio que debemos actuar en forma articulada.

Siguiente página de la entrevista >


[ La India es un país que apostó muy fuerte a la tecnología y a la producción de software, hoy en día son uno de los mayores exportadores de software y de técnicos informáticos. Miles de ellos están siendo incorporados en empresas del primer mundo. ]