Por Manoel Fernandes Neto

Manoel Fernandes es director del sitio sobre nueva economía
Novaeconomía
y director de edición y de contenido de MFN Comunicación
consultoría y comunicación

¿Quieres mandarle un e-mail?
Y tú ¿Qué vendes?
¿Está el periodismo electrónico al servicio de la publicidad?
10-01-01

Vamos a los hechos por el bién de la verdad de un delicado análisis. Pero como es inagotable el poder de marcas y "suites" (desarrollo de un tema iniciado en una edición anterior del periódico), en relación a este tema destacamos el periodismo como herramienta de transformación y reflexión de la sociedad, además de un elemento regulador de libertades individuales que pasa por el más importante debate en este inminente siglo 21.

Negocios, formatos, profesionales, carreras y caminos se confunden en la búsqueda de un mejor entendimiento de esta nueva midia: la Internet. Petulante en su vocación, por ofrecernos la agilidad de la radio, la magnitud de la TV, el misterio del cine, la exactitud y la amplitud del periódico, además de la rebeldía democrática sin límite y una impredecible interactividad con el público: la plena democratización de los medios de comunicación, antigua bandera de una infinidad de rebeldes. Grandes periodistas que han atraveszado el siglo contando historias no se quedarían menos sorprendidos.

Manipulación de la información

La credibilidad es la joya de la discusión, abatida por la gran cantidad de funciones profesionales creadas rapidamente para actuar en el medio, además de la multiplicación de propuestas que nacen al amparo de la generación de negocios. El "como ganar en la Web" ha superado el ideal romántico del área, su pecado original. Con la solidificación de la Internet, lejos de sus orígenes académicos, se incentivó la idea estrecha de la venta, del "business", de las fórmulas infinitas para generar el flujo de caja, que a veces pueden no hacer bién a un periodismo adulto. La frontera entre la ética y las exageraciones de intereses comerciales se hicieron tenues, así como la inviolabilidad de nuestros e-mails.

En la Web es comprensible para un lector que tiene un contacto tan reciente con esta midia -arisco y cada vez más exigente- tener la impresión de que todo es como en una "tienda". Que todos siempre quieren vender alguna cosa. Que cada editorial, reportaje, tema o artículo, sucumbe en un anaquel repleto de gifs animados, banners giratorios, concursos, promociones, regalos, premios y loterías. La faz mercantilista de la comunicación en su etapa más esmerada. La manipulación de la información en la explotación de la menudencia de algunos sentimientos humanos. La rapidez, lo inmediato, lo desechable en detrimento de lo profundo, de lo autoral, de lo crítico, de lo osado.

La credibilidad en el formato papel, en sentido inverso, es ejemplar (sin homónimos). En una publicación de respeto ya aprendimos a identificar, por lo menos aparentemente, el lugar de las noticias y de los anuncios. Somos fieles a columnistas, secciones, cuadernos y, respetamos al dividir la página con el más nuevo lanzamiento en vinos, nuevos inmuebles y ofertas de hipermercados. Estamos acostumbrados con este modelo comercial. En la televisión y en la radio otros escalones de credibilidad son ocupados, pero en una esfera mucho más complicada en virtud del poder del "merchandising" y del carácter político de una concesión.

Esa credibilidad de la midia impresa en relación a la on-line -siempre en discusión- absorvió la historia del propio periodismo, que ha tenido una participación marcante en la madurez política y en las luchas por las libertades individuales y de expresión de pueblos y naciones. Teniendo la prensa americana como modelo, el periodismo ha estado constantemente en la búsqueda de sus propios caminos en las últimas décadas -entre errores y aciertos- a objeto de continuar este debate. Somos dueños de una prensa fuerte, sin duda, con una gran diversidad de ideas, posiciones y causas.

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[ La credibilidad es la joya de la discusión, abatida por la gran cantidad de funciones profesionales creadas rapidamente para actuar en el medio, además de la multiplicación de propuestas que nacen al amparo de la generación de negocios.]