Por Alejandro Agostinelli

A. A es periodista especializado en ciencia popular, ovnis, fenómenos paranormales, nuevos cultos y cultura digital, fue Secretario de Redacción de la revista de divulgación científica 'Descubrir' y asesor editorial de 'El Ojo Escéptico'. Actualmente planifica 'Dios!',
un web site dedicado a creencias comporáneas.

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Esta suerte de "red de observadores participantes" (es tentador decir "percepción global", pero no sería cierto: la masa carece de mente) aparece claramente en el Proyecto Seti@home: cualquiera que posea una computadora con un mínimo de 32 megabytes de memoria, 10 megabytes de espacio en el disco y conexión al internet, puede colaborar con el radiotelescopio más poderoso del mundo para detectar inteligencias extraterrestres. El usuario baja un programa que funciona como salvapantallas y, mientras no usa la computadora, Seti@home se sirve de ella.

Ya se sumaron a la iniciativa más de 400 mil personas, logrando incrementar más de cien veces el potencial de la mejor tecnología disponible en busca de murmullos intergalácticos. Si alguna vez se detecta una señal, el descubrimiento será colectivo. Y esto es, definitivamente, algo nuevo.

Encuentros cercanos on-line

Existen, desde luego, divertimentos más inquietantes. Desde diciembre de 1981, por ejemplo, en el valle noruego de Hessdalen, comenzaron a verse extrañas luces. Lo raro es que aparecían tres o cuatro veces por día. Dos años después, con el apoyo de las universidades de Oslo y Bergen, un grupo de cinco investigadores -el Proyecto Hessdalen- estableció tres estaciones de observación para seguir y registrar los fenómenos. Por una vez, un equipo compuesto de espectrográfos, sismógrafos, visores de infrarrojos y radares estaban al servicio de la causa de Fabio Zerpa.

El radar captó objetos moviéndose a 30.000 kilómetros por hora. Pero como los ovnis no son fenómenos muy repetibles que digamos, se pensó que la ufología estaba desaprovechando una gran oportunidad. Hasta que a los noruegos se les ocurrió conectar una de las cámaras a una PC, con un dispositivo que dispara el obturador cuando detecta algo inusual. La novedad es que, internet mediante, ya no se necesita viajar a Hessdalen para protagonizar un encuentro cercano (virtual) del tercer tipo.

Por lo demás, los seguidores de Fox Mulder tienen la diversión asegurada: millones de sites ofrecen compartir una cacería de aliens o visitar casas encantadas con el asesoramiento de la American Ghost Society. Si teme ser secuestrado por un platillo, puede contratar un seguro de vida por 120 millones de dólares en la agencia Saint Lawrence (www.ufo2001.com). Y si desea ahorrarse la experiencia, se puede comprar su propio "casco anti-abucciones, un adminículo que bloquea la comunicación telepática con los Grises, como les llaman a los alienígenas de peor calaña. "Un abducido lleva el casco 24 horas al día y desde entonces no volvió a ser secuestrado", asegura su inventor, un tal Michael Menkin.

Hay otros sitios extraños. Que ofrecen la posibilidad de tender insólitos lazos de comunicación. Hay una web que permite, por ejemplo, lanzar "la última afirmación posible de discurso libre": enviar un e-mail al espacio exterior, un recurso óptimo si la pareja de uno se fue de vacaciones, digamos, a Plutón (www3.bentspace.com). Otra opción es recorrer la enciclopédica web del Comandante Clomro, un alienígena argentino a quien no le va nada mal en su misión de buscar a almas galácticas gemelas en el ciberespacio.

También es posible monitorear el Lago Ness desde una cámara que transmitirá en vivo cada vez que el elusivo monstruo ecuestre asome el cogote. O sumarse a NEAT (Near-Earth Asteroir Tracking - Red de Vigilancia de Asteroides Cercanos a la Tierra), para atestiguar el próximo choque de un cuerpo celeste contra el planeta.

Si una cofradía integrada por MIBs, vampiros cibermísticos y brujos retornados lo acosan por la red, puede tomarse una dulce revancha desde un sitio que explica cómo construir un muñequito vudú y enviarles por e-mail una maldición fulminante. No preste atención a otras ofertas: las brujerías de Pinstruck son anónimas, personalizadas y completamente gratuitas.Como dijo el viejo McLuhan, "la tecnología es la hoguera en torno a la cual los habitantes de la aldea global siguen contándose sus historias". La gracia del ciberespacio es que ahora permite formar parte de ellas.

Cibermutantes

Si recibe un e-mail donde una compañía le informa que ha sido delatado como mutante, esto sólo puede significar una cosa: que alguien envió sus datos al Registro Nacional de Mutantes. En este destino se puede completar un cuestionario que le informará si su novia, su mejor amigo o usted mismo son o no mutantes, llamados así porque nacieron con una alteración genética que les confiere poderes sobrehumanos. También puede pasar que usted desconfíe. En ese caso, conviene consultar la página de X-Men. No sería raro que la Fox hubiera plagiado la estrategia promocional del Proyecto Blair Witch. Si, en cambio, intuye que su vecino puede ser un extraterrestre reencarnado, o un híbrido cósmico, puede fijarse si coincide con el perfil visitando Alienación.



[ Si una cofradía integrada por MIBs, vampiros cibermísticos y brujos retornados lo acosan por la red, puede tomarse una dulce revancha desde un sitio que explica cómo construir un muñequito vudú y enviarles por e-mail una maldición fulminante.]