Por Mikel Amigot

Mikel Amigot es director de
ibrujula
y presidente de IMSSA
empresa especializada en medios on-line

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De las 'dot com' a las 'not com'
un intento de ganar puntos
04-06-01

Al igual que sucede cuando una sociedad trata de alquilar una oficina en Nueva York y evita mencionar el detalle de que es una compañía 'punto com', está ocurriendo ahora con los negocios tradicionales, que ocultan todo coqueteo con el mundo Internet.

Aunque para muchos la negación ya no surte efecto. Por ejemplo, en Francia hay una compañía que antes de salir a cotizar al Nasdaq y a la Bolsa de París optó por cambiar el nombre y presentarse ante los mercados como una auténtica 'dot com'. Tenía una denominación horrísona, "HebdoMag", aunque se desenvolvía con éxito en un sector tradicional, el de la impresión de publicaciones. Sólo el 5 % de su negocio se generaba 'online'.

Escogió el sugerente nombre de Trader.com e irrumpió ufana en los mercados. Diez meses después su cotización ha caído un 80 % y sus directivos no cesan de explicar que "no son una punto com". "Somos un grupo multimedia", proclaman en un intento de frenar la sangría.

El mundo hispano

También se columpió tontamente France Telecom revistiendo la marca de Wanadoo con el barniz de Internet. La filial de la operadora gala genera tres cuartas partes de sus ingresos gracias a los directorios de papel. Sin embargo, los mercados no han apreciado esta característica y han provocado una caída en el valor de las acciones de un 52 % desde junio. (En cambio, en España, país iconoclasta, los gestores de Terra estudian, en desesperada huida hacia la revalorización, absorber TPI-Páginas Amarillas, la rentable filial de Telefónica dedicada a los directorios).

En efecto, el año pasado, con el Nasdaq al doble de su valor actual, parecía temerario no revestir el negocio de lucecitas 'punto com'. "Nosotros lo aconsejábamos a nuestros clientes", dice un consultor de publicidad.

En el mundo hispano se contabilizaron varios casos. Dos de los más notorios sucedieron en el sector de medios de comunicación, con Prisa y Recoletos. Ambos grupos mediáticos entendieron que para salir a la Bolsa de Madrid debían presentarse como potencias en la edición 'online'. Prisa, el grupo editor de "El País", contrató incluso al equipo que lanzó la versión digital de "El Mundo", con Mario Tascón a la cabeza.

Meses después los analistas españoles consultados son claros en el diagnóstico: de no haberse presentado tan ligados a Internet, no habrían sufrido un castigo bursátil tan notorio, con el valor de las acciones por debajo del precio de salida.

Y es que también entre las empresas tradicionales prendió el sentido especulativo.



[ Los negocios tradicionales ocultan ahora todo coqueteo con el mundo Internet. ]