Por Chucky García


Chucky García es director de la agencia Press Riot y colaborador de Bitniks

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  La herencia de Escobar Pag. 3 de 4

Hacia 1976, de igual modo, pero con la visita de Henry Kissinger al país del realismo mágico, el tráfico de narcóticos entre estas dos naciones entró a formar parte de los requerimientos de la CIA hacia su organismo homólogo en Colombia. Kissinger traía en su valija diplomática un paquete de expedientes con los nombres de los primeros padres del narcotráfico en Colombia.

Sin embargo, esto no trascendió entre la clase dirigente y militar, directamente asociada (como inversionista o encubridora) de aquella Bonanza Marimbera que solicitaba desarticular el gobierno norteamericano. En ese país, paralelamente, los consumidores de marihuana aumentaban sus pagos por las dosis procedentes de Colombia (principalmente por la variedad conocida como punto rojo).

Antecedentes

Se cree que las primeras semillas de marihuana y los primeros laboratorios de cocaína que existieron en Colombia (al igual que en Bolivia, de donde algunos narcos colombianos copiaron el modelo de cultivo y procesamiento) fueron traídas al país primero por ciudadanos estadounidenses y luego por algunos europeos entre el último lustro de la década de los sesenta y el primero de los setenta (cuando el joven Pablo Escobar oficiaba, según cuentan, como carterista en eventos públicos y comerciante de lápidas).

Anterior a esta época, muchas tribus indígenas de Colombia ya cultivaban la mata de coca siguiendo algunas tradiciones médicas de sus ancestros, pero nada igualaría, posteriormente, lo que conllevó su cultivo moderno en el país: cientos de hectáreas camufladas entre las múltiples zonas selváticas del sur y del oriente, vigiladas por pequeños grupos armados (con el tiempo reemplazados por los grandes grupos guerrilleros y paramilitares) y acompañadas de pistas clandestinas por donde partían y llegaban flotillas de aviones pequeños, pilotados por colombianos, peruanos, bolivianos o norteamericanos. Ese fue el marco en el que Pablo Escobar comenzó a amasar, casi dos décadas después, los más de tres mil millones de dólares de su fortuna.

Narco aeropuertos

Actualmente ya no quedan muchos narco aeropuertos como esos en Colombia. Sistemáticamente han sido destruidos por los militares y policías colombianos en los últimos años, tanto como los laboratorios independientes de procesamiento. Al no quedar aviones transportadores de cocaína por destruir, pistas por bombardear o pequeños grupos armados de vigilancia por atacar, son otros los intereses a erradicar por parte del Estado colombiano, del que no se puede hablar, en esto de la guerra contra el narcotráfico, sin su similar estadounidense.

El objetivo final del llamado Plan Colombia, que en el 2002 podría llegar al tope de los 250 millones de dólares, los resume a la perfección: acabar con la guerrilla más antigua del mundo (Farc-Ep) y erradicar el mayor número de cultivos ilícitos de este país, en su mayoría protegidos por el mismo grupo armado (lo que popularmente se describiría como matar dos pájaros de un tiro).

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[ Henry Kissinger visitó Colombia en 1976 ]
 

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