Por Miguel Angel Sabadell

M.A.Sabadell es director de Ciencia de Recol

¿Quieres mandarle un e-mail ?
Los boran y el pájaro- miel
'la pareja de las colmenas'
29-01-01

En el este de África viven los boran, un pueblo de pastores. Además de pasar el día entre el ganado, este pueblo africano desarrolla una curiosa y dulce actividad: coger la miel de las abejas. Y he dicho bien, porque buscar, lo que se dice buscar miel, los boran no lo hacen. Para ello cuentan con la ayuda de un pequeño pájaro, el guía-miel, experto localizador de colmenas de abejas silvestres.

Las abejas hacen sus colmenas en las cavidades de las rocas, en los montículos abandonados de las termitas o en el hueco de los árboles. El guía-miel localiza el panal siguiendo un método muy detectivesco: localiza a las abejas recolectoras y las siguen cuando regresan a la colmena.

Canto característico

El problema que tiene el pobre pajarito es que no puede entrar en los nidos paras robar el panal por dos motivos: uno, porque a veces el agujero de entrada es diminuto; dos, y más importante, porque sería atacado por las abejas.

Así que en lugar de lanzarse como un suicida sobre el panal de rica miel, vuela en busca de un pastor y llama su atención. Se posa en un palo próximo a la altura de su cabeza y emite un canto característico. Una vez que ha logrado llamar la atención del humano, lo conduce hasta donde se encuentra la colmena. Allí, el pastor ahuyenta a las abejas con humo, recoge la miel y le da un poco al guía-miel.

Lo realmente importante de todo esto es la capacidad que los pastores boran han desarrollado para interpretar las danzas y cantos del guía-miel como una llamada de atención. Además, saben que deben seguir al pajarillo, que deben esperarle y esperar que les encuentre si pierden contacto con él y que deben premiarle si quieren seguir contando con su ayuda.

Una cultura avanzada

Es más, los boran son capaces de calcular la distancia a la colmena por tres indicaciones que les da el guía-miel: por el intervalo de tiempo que tarda en volver el pájaro una vez que ha entablado contacto con el pastor, por la distancia entre las sucesivas paradas que debe hacer el pájaro para esperar al hombre que le sigue, y por la altura de la posición que adopta al posarse, que va siendo cada vez más baja a medida que se acercan al nido. Y es así. Los ornitólogos Husein Isack y Hans-Ulli Reyer comprobaron que de la infinidad de comportamientos que exhibían esos pájaros, únicamente esos tres eran los que daban la indicación de la distancia al panal.

Los boran son, pues, un claro ejemplo de ciencia de alta calidad en una cultura que nosotros tildaríamos de primitiva.


Más información

Los boran


[ El guía-miel localiza el panal siguiendo un método muy detectivesco: localiza a las abejas recolectoras y las siguen cuando regresan a la colmena. ]