Por Miguel Angel Sabadell

M.A.Sabadell es director de Ciencia de Recol

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Jugar a ser Dios
¿Se puede crear un universo en el laboratorio?
28-02-01

¿Podemos crear un universo en el laboratorio? Esto suena a una locura enorme, incluso para la ciencia-ficción. Pero en 1987 dos eminentes astrofísicos, Ed Farhi y Alan Guth, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, discutieron esta idea en una revista científica de gran prestigio: la Physics Letters. Al final de su artículo concluyeron sensatamente que "como puede uno imaginarse, es bastante difícil". Pero en el contexto de una teoría cuántica no es, en principio, imposible. En la práctica, es imposible dada nuestra tecnología actual pero, quién sabe si lo será para criaturas más avanzadas o para nosotros dentro de unos cuantos milenios.

Cómo cambian las cosas. Hasta hace poco pensábamos que el universo era permanente y omnipotente. Hace pocos años creíamos haber entendido su origen y discutíamos sobre el futuro del universo, sobre si seguiría expandiéndose y enfriándose o sufriría un colapso y una muerte caliente. Lo único que dábamos por un hecho consumado es que era el único existente.

Astrofísica

Tal vez le ocurrirían cosas catastróficas y desagradables a la materia que hay en él, pero el mismo universo, el espacio-tiempo donde la materia juega a ser ella misma, continuaría. Ahora, esto ya no es tan claro. El astrofísico soviético Andrei Linde ha sugerido que nuestro universo consiste en realidad en una colección de innumerables miniuniversos separados, cuyas leyes pueden diferir radicalmente de las de aquél en el que estamos viviendo. De pronto el universo parece mucho menos estable y cierto de lo que era.

La idea de crear un universo en el laboratorio viene de la idea, hoy admitida, de que nuestro universo, en sus primerísimos comienzos, pasó por un estado de expansión ultra-acelerada: es la hipótesis del universo inflacionario. Según esta teoría, el universo pesaba originalmente menos de 10 kg y a su tamaño era una milmillonésima de un núcleo atómico. Algo realmente muy, pero que muy pequeño. Y diez kilos no es mucho: podemos facturarlo como equipaje en un avión y no pagaríamos exceso de peso.

Sin embargo, es suficiente para iniciar TODO un universo. La pregunta del millón es: ¿podríamos crear un nuevo universo en una pequeña región de nuestro espacio? La respuesta es sí, y, además, tendría una evolución similar a la nuestra. Entonces, un científico loco de una estrella situada en la constelación de Orión ¿podría acabar con nuestro y su universo al jugar a, como se dice en Frankestein, jugar a ser dios?

Podemos respirar tranquilos. No pasaría nada de eso. Cada universo crearía su propio espacio tiempo y no se derramaría por el nuestro. De hecho, y por lo que sabemos de momento, la pared que nos separaría sería inviolable, como la superficie de un agujero negro. Claro que podemos estar equivocados y puede que nuestro universo esté en peligro por los proyectos de ciencias de ciertos estudiantes de una galaxia lejana, muy lejana.


[ El universo pesaba originalente menos de 10 kg y a su tamaño era una milmillonésima de un núcleo atómico. Algo realmente muy, pero que muy pequeño. ]