Por Miguel Angel Sabadell

M.A.Sabadell es director de Ciencia de Recol

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Konstantin Tsiolkovsky
'Inventor de los cohetes'
28-05-01

Konstantin Tsiolkovsky, un profesor de escuela ruso, pasará a la historia como el primer ser humano que estableció los fundamentos de la construcción moderna de cohetes. Y todo antes de finales del siglo XIX.

A la edad de diez años Tsiolkovsky enfermó de escarlatina, algo que le dejó prácticamente sordo y le convirtió, según confesaría él mismo bastantes años después, en víctima del ridículo. Desde la infancia escribió en su autobiografía- "la sordera parcial me llevó a una ignorancia total de las formas cotidianas, y en consecuencia de las conexiones.

Esta discapacidad me hizo extraño a la gente y me indujo a leer, concentrarme y soñar. Tenía el deseo de hacer algo grande, heroico. Toda mi vida consistió en la meditación, los cálculos y el trabajo experimental".

La conquista del espacio

Como no podía ser de otra forma, su gran fuente de inspiración fue el escritor de anticipación francés Julio Verne. Así, a los 16 años, Tsiolkovsky pensó que había descubierto la manera de viajar al espacio gracias a la fuerza centrífuga -esa fuerza que nos empuja hacia fuera cuando cogemos una curva con el coche-. "Todavía recuerdo aquella noche -escribió-, e incluso ahora, 50 años después, a veces sueño que me elevo en mi máquina hacia las estrellas y siento la misma exaltación".

Curiosamente, el interés de Tsiolkovsky por el viaje espacial había sido también producto de la influencia del místico ruso Nicolai Federov, quien se convirtió en su padre espiritual. Federov jugó un papel crucial en los años de formación de Tsiolkovsky al sacarle de la cabeza sus tendencias suicidas y enseñándole que el destino final de la humanidad requería de la conquista del espacio.

El visionario Federov combinaba en sus pláticas doctrinales los ideales de la ortodoxia, la aristocracia y la comuna de campesinos rusas en una ideología de lo que él llamaba la tarea común, la unificación de la humanidad hacia un último estadio de autocreación, inmortalidad y parecido divino, a la transformación de un universo mortal en un cosmos inmortal. Para ello había que controlar y dominar el universo entero, y para ello había que construir naves espaciales.

Esta visión teleológica de la humanidad la hizo suya Tsiolkovsky y le convirtió en un defensor apasionado de la conquista del espacio.

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Konstantin Tsiolkovsky


[ Tsiolkovsky pensó que había descubierto la manera de viajar al espacio gracias a la fuerza centrífuga -esa fuerza que nos empuja hacia fuera cuando cogemos una curva con el coche-.]