Por Olga Pérez

O.P. es licenciada en derecho por la Universidad Complutense y actualmente trabaja para la Guia del Ocio en Madrid.

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"The Big Kahuna"
Una historia gris
6-7-00

The Big Kahuna ( "el Pez Gordo" ) no está siendo un éxito en taquilla, tampoco lo pretendía.

Entre sus aciertos tiene un reparto excelente, que sostiene toda la película. Porque esta historia no tiene más que eso: actores, o mejor dicho, personajes, aquellos a los que encarnan con gran acierto Danny DeVito , Kevin Spacey y el jovencísimo Peter Facinelli.

Una película honesta

Estamos ante una buena película, tal vez no maravillosa, ni espectacular. No muy recomendable desde luego para los que no soporten más de tres frases de diálogo seguidas. Es verdad que la película se deja ver con un poco de dificultad, especialmente porque es gris. Es una historia de tres comerciales grises en un cuarto de hotel muy gris. Pero es una película honesta y en su honestidad reivindica que para hacer buen cine tan sólo hace falta un decorado, un texto y actores. Y todo ello sin necesidad de hacer "películas Dogma".

Cada uno representa las virtudes y defectos de tres edades profesionales y por qué no también vitales: la decepción del veterano, el escepticismo del profesional maduro y la ilusión e inexperiencia del más joven.

Un único propósito

Los tres se encuentran en una horrible habitación de Wichita con el único propósito de conseguir una cuenta de un potencial cliente para la empresa en la que trabajan, especializada en lubricantes.

Pero lo de menos en la historia es si consiguen o no el ansiado "pez gordo". Los fracasos matrimoniales, las expectativas de cada uno, las relaciones que mantienen entre ellos y la monotonía de la vida del comercial son los temas centrales a lo largo de toda la cinta.


El cine es espectáculo, pero también reflexión, debe entretener pero puede criticar, comunicar, hacernos sentir, y transmitirnos algún mensaje de vez en cuando. Cualquiera de estos objetivos son válidos aunque lo deseable sería que se dieran en la misma proporción, cosa que, es obvio, no ocurre.

La realidad

Nos pasamos muchas horas intentando conseguir cosas: dinero, una pareja estable, posición social, prestigio, un buen trabajo...y más dinero. Nunca estamos satisfechos con cómo nos están saliendo las cosas en estos momentos.The Big Kahuna no trata nada mas - ni nada menos- que de la realidad.

De cómo debemos superar la mediocridad diaria en numerosas ocasiones a lo largo de la vida para descubrir, quizás ya muy tarde, que lo mejor que hemos tenido en ella nos haya llegado por pura casualidad. La canción que cierra la película en un original golpe de efecto nos lo recuerda en el mejor momento, justo cuando se encienden las luces y la vida, la nuestra, del color que sea, continúa.


[ El cine es espectáculo, pero también reflexión, debe entretener pero puede criticar, comunicar, hacernos sentir.]