Por Mati Martínez

Mati Martínez es periodista licenciada por la Universidad Complutense de Madrid (UCM)


¿Quieres mandarle un e-mail
"Memento",
acuérdate
22-02-01

El joven cineasta Christopher Nolan parte de un relato corto de su hermano Jonathan para hilvanar la inquietante historia de un hombre cuya memoria está tatuada en su piel. El protagonista vive en un purgatorio continúo, del que es imposible escapar; es un alma en pena siempre en busca de venganza como única forma de poder enfrentarse al futuro.

La original técnica narrativa de este thriller atrapa el espectador desde el principio y le sumerge en una turbación que a momentos le hace sentirse identificado con el protagonista. No ayudan a hacerse con la trama unos personajes ambiguos a los que es imposible encasillar en el maniqueísmo de buenos y malos. Igual de desconcertante es la página web oficial , a la que merece la pena echar un vistazo.

La identidad

Cuando uno va al cine a verla se encuentra con que la gente que sale de la anterior sesión discute enardecidamente acerca del significado de esto o aquello y, una vez que la has visto, te das cuenta de que tiene para dos o tres horas de debate. La película plantea la condición existencial de la identidad, de cómo los recuerdos -aunque sean falsos- nos ayudan a conformarla y de los mecanismos de defensa que el ser humano pone en marcha ante la pérdida de la memoria.

La complejidad de la película, que da mucha información pero que no siempre explica el porqué, requiere un esfuerzo intelectual por parte del espectador, al que más le vale ir en compañía para poder intercambiar puntos de vista al final.

Más información

'Memento'


[ La película plantea la condición existencial de la identidad, de cómo los recuerdos -aunque sean falsos- nos ayudan a conformarla. ]