Por Fátima Martín

Fátima Martín es periodista licenciada por la Universidad Complutense de Madrid (UCM)


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"Torrente 2, misión en Marbella",
o la parada de los monstruos
11-04-01

Después de proteger a España en la capital del reino y hacerse con algún dinero, el freelancer de la seguridad ciudadana, José Luis Torrente va a gastárselo a la ciudad más glamourosa (como él): Marbella. Allí vive a lo grande durante un tiempo, pero pronto se arruina y tiene que volver a la carga: resolver casos como lo que alguna vez fue: policía en el lado "correto" de la ley. En la ciudad de Gil, le espera un importante asunto de carácter internacional entre trapicheos, alcohol y mujeres, que como él dice: "son todas unas putas".

Santiago Segura, coleccionista de Goyas (ya tiene tres) se convirtió en el director español más taquillero del siglo pasado con la primera versión de 'Torrente, El brazo tonto de la ley'. Con esta Misión en Marbella puede alcanzar las mismas altas cotas de popularidad. En esta ocasión, desde luego, ha tenido más medios.

La pretensión del irreverente director ha sido emular las películas de acción norteamericanas, a lo James Bond. Pero con Torrente como protagonista, el filme parece más bien un cómic guarro, un ejemplo más de "landismo" o, cuando menos, la versión ibérica de Freaks, La parada de los monstruos.

Película no entendida

Como él mismo asegura, su película no ha sido entendida, pues Torrente gusta tanto a quienes desprecian a seres como Torrente (ex policía, fascista, racista, misógino, español cañí, hortera, sucio, muy macho, tramposo, amoral dentro de sus ideales, putero, drogadicto y para colmo, amante de El Fary e hincha del "Atleti") como a quienes son como él.

Pero es que la película no ha sido entendida ni siquiera por muchas de las caras famosas que aparecen en la historia a modo de "cameos". ¿Qué teleadicto no considera a Cristina "Tórrida" un poco fresca, A Yola Berrocal un travesti y a José Luis Moreno malo, malísimo? Por cierto, que este último incluso ejerce sus dotes de ventrílocuo: "dolor, mucho dolor". No podían faltar personajes del cine español "de toda la vida" como Tony Leblanc, que está espléndido y rejuvenecido en su papel de mafioso, José Luis López Vázquez, Juanito Navarro como alcalde de Marbella... Y como en todo farandulerío que se precie aparecen, cómo no, top models como Inés Sastre cantando mal, así como famosos de la televisión de diferentes cadenas. Por salir, sale hasta Íñigo, el de Gran Hermano.

Por último, hay que reconocer los detalles kitsch que impregnan todo el largo, como la foto de El Fary o las camisas de leopardo, así como las altas dosis de sadismo.

Pero hay que ir más allá: en realidad Torrente es el alter ego de Santiago Segura, aunque él se empeñe en ridiculizarlo. Es inevitable que todo autor ponga partes de sí mismo en su obra.


Conclusión: España es cutre.


Más información

Página oficial de la película


[ hay que reconocer los detalles kitsch que impregnan todo el largo, como la foto de El Fary o las camisas de leopardo, así como las altas dosis de sadismo. ]