Por Chucky García

Chucky García es editor de Arte y entretenimiento de la Comunidad virtual
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'Traffic'
Tráfico de influencias
26-04-01

La Academia premió a la película 'Traffic' con dos Oscar a Mejor dirección y Mejor adaptación cinematográfica. Reconocimiento absurdo a una visión caricaturesca, cliché, telenovelesca y hasta cínica de un drama que en la vida real tiene otro ritmo, y en donde Estados Unidos y Hollywood no son los que ponen la cuota de víctimas. Solo la ficción, las cámaras y los héroes de papel.

Sobre la pantalla y contra los apuntes de la crítica, el papel del australiano Russell Crowe en 'The Insider' (El informante, 1999) supera al suyo propio en 'Gladiator' (El Gladiador, 2000), interpretación por la que acaba de recibir un premio Oscar en la categoría de Mejor actor. Hace un año, y cuando Rusell hacía parte de la misma nominación, la Academia prefirió lavarse las manos y hacer de lado tanto al actor como a casi todos los involucrados en esta reveladora cinta, que ponía de manifiesto los desmanes y retorcidos planes de la industria tabacalera en Estados Unidos, de la que Hollywood siempre ha sido una gran aliada.

Para la Academia, fiel a su inquebrantable política de no apoyar filmes que puedan causar algún cambio radical a la aventura idealista y romántica que destella el Primer Mundo desde la industria del séptimo arte, un maquillado gladiador muriendo por su gente en la arena de un coliseo mientras una hermosa 'playmate' derrama sus tiernas lágrimas sobre su cuerpo, siempre tendrá privilegios frente al de un científico expulsado de un monstruoso monopolio económico por oponerse a la utilización de sustancias nocivas en los cigarrillos que se fuman los adolescentes.

En el caso de Russell, y como alternativas paralelas a 'El Gladiador', un papel en 'Las locuras del Emperador' o en '¿Los Ángeles de Charlie?' también le habrían llevado al mismo reconocimiento dentro de los Oscar, ya que allí todo está homologado en un mismo nivel de "intelectualidad" donde la ficción, lo cómico o lo real no tienen fronteras divisorias, siguiendo el margen de aquella apestosa y consumista idea de la globalización.

De Tijuana a la Patagonia

Dejando de lado el caso Crowe, Academia e industria demostraron que sí podían superar su cinismo: dos premios Oscar (Mejor dirección y Mejor adaptación cinematográfica) para la cinta 'Traffic' (2001), que bien podrían ubicarse junto a las tumbas y cutres camas de rehabilitación de los protagonistas no fílmicos de este drama, que irónica y metafóricamente podría catalogarse como una variante de la 'world music': de Tijuana a la Patagonia, por ejemplo, cada intérprete/capo pone su toque autóctono pero en conjunto suena como una melodía homogénea.

Una marcha rimbombante, para ser más exactos, cuyos tentáculos políticos, militares, sociales y subversivos no ceden. En el plano real, Estados Unidos, el reconocido 'Gladiator' de esta guerra frontal, lleva años insistiendo a través de organismos internos como la CIA y la DEA, librando algunas batallas a su favor que no por ende le dan un número privilegiado en las apuestas.

A raíz de esta derrota a medias, el as bajo la manga que aplica la poderosa tierra de Bush parece ser una guerra sicológica desde su industria fílmica, que en el plano de la ficción siempre ha salido más que victoriosa. 'Traffic' es el emblema de lo mismo, sin que a nadie parezca importarle demasiado que su visión caricaturesca y cómica del narcoterrorismo tiene otro ritmo en la vida real, uno en donde ni Hollywood ni el propio Estados Unidos son golpeados por situaciones de extrema cobertura: pérdida de los valores, desaparición forzosa de ciudadanos y ajusticiamientos, proliferación de expendedores de drogas menores de edad, encarecimiento del costo de vida, falsa economía, sobrepoblación carcelaria, etcétera.

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[ Academia e industria demostraron que sí podían superar su cinismo: dos premios Oscar para 'Traffic', que bien podrían ubicarse junto a las tumbas y cutres camas de rehabilitación de los protagonistas no fílmicos de este drama, que irónica y metafóricamente podría catalogarse como una variante de la 'world music'.]