Por Alex
Lamikiz


A. Lamikiz es editor de Bitniks

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  Waking Life
El primer film "de culto" de la generación digital

Bilbao [01-05-2002]
Es el film. La cultura digital no será la misma después de esta película. Su director, Richard Linklater, demuestra que se puede mezclar lo último en animación con interesantes reflexiones sobre el sentido de la vida. Si le interesa el futuro del cine, no se pierda Waking Life.

Richard Linklater [Austin, 1960] es un director apenas conocido. Su carrera oscila entre el cine independiente de sus comienzos Slacker [1991], Dazed and Confused [1993], Before Sunrise [1995], SubUrbia [1997] y su fallida incursión en Hollywood con The Newton Boys [1999]. Con Waking Life vuelve a sus orígenes para sorprender con una película de escaso presupuesto considerada como el "primer film independiente de animación digital".
Waking Life no tiene argumento. Refleja un sueño. En él, un joven sobrevuela la ciudad y en sus descensos presencia extrañas situaciones: un presidiario lleno de ira prometiendo venganza, un ciudadano enfadado que grita consignas políticas a través del altavoz de un coche de policía o una conversación entra Ethan Hawke y Julie Delphy sobre las teorías de Timothy Leary.
Conversaciones filosóficas

Mantiene además interesantes conversaciones sobre el sentido de la vida con excéntricos personajes: habla sobre existencialismo con un profesor de filosofía, de la comunicación en las grandes ciudades con una atractiva chica y de física cuántica con un científico. El espectador se ve sorprendido por un conjunto de ideas y situaciones, a cada cual más estimulante. Y todo ello a un ritmo trepidante sin tiempo para asimilarlas o comprenderlas.

El discurso se envuelve en una estética innovadora. Para conseguirla se ha empleado una técnica nunca antes utlizada. Se rueda la realidad con pequeñas cámaras de vídeo digital y después se tratan las imágenes con un programa de software [inventado por Bob Sabiston el animador de la película] que da como resultado un híbrido entre animación y realidad.
Si a todo esto sumamos la hipnótica música de Tosca Tango Orchestra, el resultado es un film apabullante. De esos que como dice el autor "conviene ver dos veces". Nos encontramos ante una película densa que se ama o se odia. Un manifiesto vital destinado a remover conciencias y conmover a una generación alienada por los medios de comunicación, el marketing y la tecnología.

Más información:

Sitio de Waking Life

 
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[ Imagen de la película ]
 

 
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