Por Alfons Cornella

A.C. es profesor de ESADE y responsable de Infonomía

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Teoría general de dipolos
la forma de concebir una organización
24-10-00

Uno de los fenómenos que mejor demuestran que las empresas deben desaprender muchas cosas es la aparición en el escenario de polos opuestos a las formas tradicionales de concebir las cosas. La idea es que si hasta ahora concebíamos algunas cosas de una determinada forma, ahora aparecen como posibles justo los polos opuestos. Así, aparecen muchas bipolaridades, o dipolos, y la gestión de la empresa se convierte cada vez más en una gestión de esas polaridades.

Algunos ejemplos pueden ayudar a entender la idea.

'Diálogo de agendas'

Quizás uno de los dipolos más claros es el que corresponde a la forma de concebir una organización. Hay, en efecto, dos visiones sobre lo que es una organización. La primera nos dice que una organización es una "máquina para conseguir objetivos", a la manera de una cadena de montaje, en un esquema de linealidades y causalidades, de procesos planificables y racionales. Es la visión del ingeniero (la organización según Ford).

La segunda visión, históricamente más reciente, advierte que una organización es en realidad una "red de contratos entre personas", o sea, una amalgama de personas, y sus correspondientes "agendas" (lo que esperan de la vida), y que es la política de relaciones, la gestión de la tendencia natural, irracional, de la gente, a seguir sus propios destinos, la forma de mantener la cohesión de la organización como grupo social. En esta visión, la planificación es posible sólo mediante el "diálogo de agendas", desde la convicción de que todos dependen de todos.

Es, pues, la visión del ecólogo (la organización como ecosistema, sistema complejo de partes interdependientes que coevolucionan). La teoría de la agencia (véase, por ejemplo, el clásico de Milgrom y Roberts, que estudia la organización desde esta perspectiva).

Economía digital

La tensión de este dipolo "máquina"-"red", está muy bien explicada en el imprescindible texto (para todo infonomista) "Information, Systems, and Information Systems" de Peter Checkland.

Este es un dipolo del que éramos poco conscientes hasta ahora. De hecho, creo que es justamente la emergencia de la economía digital, en la que el capital intelectual se hace más imprescindible, en la que las personas actúan en el mercado como agentes libres (un cerebro es más valioso que nunca, y él lo sabe), la que está acelerando la necesidad de esta visión "ecosistémica" de la organización.

Me atrevo, incluso, a proponer una tesis, que alguien deberá demostrar algún día (si es que no hay ya alguna tesis doctoral trabajando en esta línea): "cuando más intensa en capital intelectual es la organización, más aumenta la tensión entre la visión "máquina" y la visión "red" de la misma, porque las "agendas personales" se convierten en predominantes, y porque la empleabilidad de los agentes intelectuales aumentan su capacidad de negociación".

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[ Creo que es justamente la emergencia de la economía digital, en la que el
capital intelectual se hace más imprescindible.
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