Por Alfons Cornella

A.C. es profesor de ESADE y responsable de Infonomía

¿Quieres mandarle un e-mail ?
La era de la sobreinformación
¿Cuánta información se produce en el mundo?
23-11-00

Recientemente se han presentado los resultados de un estudio llevado a cabo en el SIMS (School of Information Management and Systems) de Berkeley, en el que se ha estimado la producción anual de información en el mundo, en cualquiera de los posibles formatos. Hay un resumen del estudio en http://www.sims.berkeley.edu/how-much-info.

Más de la mitad de esa información se almacena en soporte magnético, y una cuarta parte en forma de film (fotografías, placas de rayos X, y una muy pequeña parte en forma de cinta cinematográfica).

Las principales conclusiones del estudio son:

La cantidad de información que se produce en soporte papel es ya una cantidad ínfima, menos del 0.003%, del total de información producida.


La mayor parte de la información creada y almacenada en papel en el mundo, lo es por individuos, no por organizaciones. Así, por ejemplo, los documentos originales creados por personas en las oficinas suman más del 80% del total de documentos en papel generados en el mundo. A este fenómeno los autores le dan el nombre de "democratización de la información".

La mayor parte de información producida es almacenada después en formato digital. Más aún, la mayoría de esa información "nace" en formato digital (es producida desde u ordenador). Piénsese, por ejemplo que enviamos cada año más de 600.000 millones de mensajes de correo electrónico.

Consuno de información

También sorprende la "resistencia" del consumo de televisión y radio en el mundo. Desde 1992, el consumo anual de esos medios en los Estados Unidos se mantiene bastante estable alrededor de las 1500 y 1100 horas, respectivamente.

Una de las conclusiones más interesantes, es, a mi entender, que "una parte cada vez menor de la información que se produce anualmente es finalmente consumida". Es lógico: aunque la información aumenta, el tiempo del que disponemos para leerla, verla u oírla, no varía. Lo cual implica que tiene, en efecto, cada vez más sentido entender esta economía como una "economía de la atención".

En fin, espero haber atraído la vuestra. Aunque, soy consciente de que, lamentablemente, esta columna contribuirá a aumentar esa ingente, inmanejable cantidad de información producida cada año en el mundo.


[ Una de las conclusiones más interesantes es que "una parte cada vez menor de la información que se produce anualmente es finalmente consumida". ]