Por Alfons Cornella

A.C. es profesor de ESADE y responsable de Infonomía

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Frente a todo ello, algunas reflexiones para este año 2001:

1) Se acabaron las reglas de la "versión 1.0" de Internet. Las reglas han cambiado, como señalaba hace poco Jason M. Calacanis, editor de la revista SiliconAlleyDaily en un certero artículo (que, lamentablemente, no está en la Red...). Así, por ejemplo, la regla "hacerse grande rápidamente" se ha transformado en "dar beneficios rápido". Así, aparece un nuevo significado de las siglas P2P: ya no es sólo Peer-to-peer ("persona a persona") sino también Path-to-profitability ("trayectoria hacia beneficios"). Sin una estrategia P2P nadie te va a escuchar. En este sentido, hay que "reescribir" muchos planes de negocio, como bien señala Michelle Rushlo en un artículo en el Upside ede.

2) El 2001 será el año en el que "redescubriremos" que la calidad tiene un precio. Y vamos a empezar a pagar por todo... El momento es el adecuado: cuando disminuyen los costes de la tarifa de conexión a la Red (conseguida la tarifa plana que en su momento reclamamos con el proyecto 3000ya, con un precio, además, casi exacto al que proponíamos de 3000 pesetas...) el internauta puede estar dispuesto a aumentar su "presupuesto" para adquisición de contenidos. Conforme las capas de infraestructura se van "comoditizando", pagar por las capas superiores, de servicios, va teniendo más sentido. A este fenómeno le hemos dado el nombre de "capas de Hayles", en el artículo "Leyes Informacionales".

3) Pero el principal problema con el que nos enfrentaremos los que damos contenidos de calidad es el de la determinación de precios. La pregunta que correrá por la Red es "cuánto cobrar, y por qué?". Hay cada día más ejemplos de propuestas de valor por las que vale la pena pagar (por ejemplo, hablaremos próximamente de iBooks.com). Ya tratamos también en otro mensaje sobre el acceso a artículos de revistas de calidad (por cierto, dos direcciones más sobre el tema: Science Direct de Elsevier en
http://www.sciencedirect.com y la base de revistas científicas y técnicas de EBSCO.

4) Para ello será fundamental disponer de medios de pago FACILES de usar y FIABLES, con poco riesgo de fraude. En este sentido parece que no tendremos que esperar "nuevas" soluciones tecnológicas (recordemos que avanzadillas como e-cash o digicash fracasaron por adelantarse demasiado al surgimiento de una demanda real...), sino que las tarjetas de crédito "tradicionales" van a tomar la iniciativa en los pagos digitales (como ya se señalaba en un artículo que seleccionamos en su día en nuestra sección FastFood.

Que este será el año de pagar por calidad parece claro. Lo han dicho ya dos referentes como Jakob Nielsen en su columna AlertBox y Walid Mougayar en un excelente artículo en la revista ContextMagazine.

En fin, una vez desarticuladas las iniciativas orientadas sólo al dinero fácil, queda el optimismo para las iniciativas orientadas a calidad.

Por mi parte, siempre recuerdo que hace un par de años, cuando alguien me preguntó "nos haremos ricos con todo esto?" yo, sin pensármelo siquiera, respondí: "ricos en qué?". Y que a otra propuesta, la de "hagámoslo grande!" yo respondí "hagámoslo bien!".

Dos posiciones muy claras del proyecto Infonomia.com, que empieza el año 2001 con gran optimismo... porque dispone de personas inteligentes, como tú, que dedican algo de su tiempo a leernos...



[ Una vez desarticuladas las iniciativas orientadas sólo al dinero fácil, queda el optimismo para las iniciativas orientadas a calidad.]