Por Iñaki Arzoz y Andoni Alonso

Son licenciados en Bellas Artes y doctor en Filosofìa, respectivamente, por la Universidad del País Vasco.

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Locura del personaje

Pero además de estas premoniciones de lo virtual, el 'Quijote' es, como hemos señalado, básicamente, aunque oculta, la primera obra maestra hipertextual, como se puede apreciar por ejemplo en la inclusión de relatos dentro de la novela ('La historia de Marcelo Grisóstomo, Leandra', 'Las historias de Cardenio, Luscinda y Dorotea', 'El curioso impertinente' o 'La historia del cautivo') o la constante referencia en paralelo en la trama a las novelas de caballerías, pues las acciones demenciadas de Quijano son el reverso irónico de la 'Materia de Bretaña' y de todas las novelas de caballerías, buenas y malas, que Cervantes leyó para parodiarlas (de las que salva el 'Tirant Lo Blanc' de Martorell).

Esa locura del personaje es la que le lleva a crear una suerte de simulación total, una interpretación del mundo en clave de novela de caballerías, la verdadera obra de Quijano, hasta el punto de consiguir atrapar en ella, de una forma u otra, a los demás personajes, como al propio Sancho, sus parientes y amigos, o el vizcaíno, el que más rápidamente acepta las reglas del juego. Propio de la sensiblidad barroca es entender que toda la realidad es un sueño, como Pedro Calderón de la Barca afirma magistralmente en su obra 'La vida es sueño', descubriéndonos que la realidad, nuestro concepto y visión de la realidad, como ahora afirman lingüistas y físicos, es la primera forma de realidad virtual.

Claves de la cibercultura

Por ello la riqueza del 'Quijote' hace que Cervantes sirva de inspiración a pensadores y escritores, no sólo a maestros postmodernos como Robert Coover, sino a otros grandes artífices literarios de la cibercultura como Borges en su 'Pierre Ménard autor del Quijote', en el que la simulación ya no es sólo la novela sino también la autoría de la propia obra. Cervantes instituye verdaderamente la literatura como un juego literario y metaliterario, donde la ficción o la virtualidad de la novela se manifiesta con una fuerza inusitada de carácter paródico, otra de las claves de la cibercultura.

Esta parodia que Umbral interpreta en el Quijote como "el afán de inventarse pasiones" para poder vivir con grandeza y que, una vez conseguida es abandonada, volviendo a la realidad, como le ocurre a nuestro hidalgo. Es así que además de ser consciente de la virtualidad de la ficción literaria, Cervantes mostró también una distancia crítica e irónica respecto a toda forma de realidad virtual primitiva, a la que en todo caso, sugiere la posibilidad de ser utilizada como terapia virtualista.

Del mismo modo que con Shakespeare, otro claro antecedente cibercultural, la crítica literaria ha propuesto miles de teorías para explicar la profundidad visionaria de Cervantes. De esta manera, hay toda una interpretación hermética del 'Quijote', apoyada en el supuesto origen judío de su autor; hipótesis que se reforzaría por la utilización de ciertas claves cabalísticas secretas en su obra. Incluso se han elaborado estudios (no muy rigurosos) que aseguran que Cervantes pertenecía a la hermandad rosacruz -otro antecedente de la cibercultura ampliada- y que estaba en contacto con la rama inglesa a la que supuestamente pertenecieron Francis Bacon y John Dee.

En numerosas publicaciones de entre la ingente literatura cervantina, como en 'Esoterismo en la España del Siglo de Oro' (monográfico de La Puerta, 1990) se abunda en esta línea de investigación, que aceptada dentro de una cierta racionalidad, nos indica el rico sustrato de influencias conscientes o inconscientes de la mejor literatura de la época como núcleo de la cibercultura.

Clásico universal

En otro orden de cosas, Francisco Rico ha realizado una importante labor de difusión de este clásico universal en una edición especial (Crítica, Barcelona, 1998) que emplea dos soportes para su lectura: el libro y un CD Rom -muy afín con su espíritu hipertextual-, donde se albergan numerosas notas y un aparato crítico muy completo. En justo homenaje a Cervantes, la primera biblioteca virtual que existe en España, así como el Instituto de difusión del castellano en el mundo (con su correspondiente Centro Virtual diseñado por Juan Antonio Millán) lleva el nombre de Cervantes.

Después de todo lo señalado, al lector cibercultural y al internauta cultivado no le queda más remedio que repasar el olvidado Quijote escolar para lo que dispone en la Red tanto del texto completo como de estudios y debates. Entre sus paginas clásicas encontrará ya la compleja ambivalencia de la actual cibercultura, la premonición del mundo virtual al tiempo que su sabia crítica vital. Qué duda cabe, que la vigencia cibercultural, es otra razón de peso para volver a los clásicos, que como Cervantes, lo son tmbién de la cibercultura.

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Miguel de Cervantes Saavedra



[ La riqueza del 'Quijote' hace que Cervantes sirva de inspiración a pensadores y escritores, no sólo a maestros postmodernos como Robert Coover, sino a otros grandes artífices literarios de la cibercultura .]