Por José Antonio Millán

José Antonio Millán edita la publicación electrónica
edición electrónica o digital


¿Quieres mandarle un
e-mail

Página II

¿Para esto hemos hecho un viaje tan largo? ¿Qué ocurrirá cuando unas pocas empresas tengan toda la información digital y no dicten cómo y cuándo tenemos que usarla? ¿Y si el objeto de secuestro no son novelas, sino la investigación científica con mayor importancia social y humana?

En el mundo tradicional, una universidad podría comprar una suscripción para su biblioteca, y cualquier miembro de la universidad, o de fuera de ella, podía consultar la revista, hoy y dentro de siete años. Hoy los grandes editores digitales lo que venden son permisos de acceso y lectura sólo para ciertas personas, o sólo para cierto número de consultas; y si una biblioteca deja de pagar, las obras no estarán ya nunca más disponibles...

Las investigaciones

En el terreno de la investigación científico-técnica (que, no lo olvidemos, tiene un parte importante financiada públicamente en casi todo el mundo) lo que aportan las editoriales es el mecanismo de evaluación y admisión de obras para la publicación (en inglés peer reviewing) y luego la difusión. Tal y como están las cosas, las universidades y los gobiernos subvencionan las investigaciones, los científicos crean sus obras, las editoriales criban la producción (con la colaboración gratuita de miembros de las instituciones científicas), la difunden, y las universidades y gobiernos "es decir, sus bibliotecas" pagan por consultar lo que han pagado ya... Este viaje de ida y vuelta resulta, la verdad, un poco extraño.

La Public Library of Science quiere que los artículos publicados en los dominios de biología y medicina (a los que pertenecen sus promotores) estén accesibles seis meses después de su aparición, y no simplemente en la página web de la publicación, sino integrados en bases de datos abiertas donde puedan ser objeto de búsquedas combinadas. La iniciativa podría fácilmente extenderse a otros sectores de la edición científico-técnica.

¿Y de qué vivirán los editores, si se extiende esta posición? De la primera publicación de una obra. Los miembros de este movimiento creen que los beneficios actuales de los editores de STM son excesivos. Para Michael Eisen, uno de los iniciadores de esta iniciativa, los editores deberían ser "como comadronas; se les paga por su trabajo, y al final del día devuelven el niño a sus padres".

Siguente página >>

 


[ La Public Library of Science quiere que los artículos publicados en los dominios de biología y medicina (a los que pertenecen sus promotores) estén accesibles seis meses después de su aparición.]