Por Chucky García

Chucky García es editor de Arte y entretenimiento de la Comunidad virtual
Calle22.com


¿Quieres mandarle un
e-mail
Herederos de estrellas
Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen
18-09-00

De sólo pensar en que genios contemporáneos como Beck o Tricky tengan hijos que socaven su legado artístico y lo vendan en forma de caricatura -como le sucedió a Bob Marley o a Bob Dylan-, no está de más rogarle a Dios que los vuelva castratos.

Detrás de cada gran músico no hay una gran mujer (para la muestra las repercusiones trágicas de Courtney Love y Yoko Ono, que echaron por la borda el futuro de Nirvana y The Beatles). A la sombra de los grandes músicos, generalmente, lo único que hay son hijos sin escrúpulos, regulares intérpretes y compositores de tercera que explotan el peso comercial de un apellido famoso en pro de su propia chequera y luego, ante la prensa, rechazan de plano las comparaciones que puedan surgir entre el estilo de ellos y sus progenitores.

El fenómeno empezó mal, desde los 80, cuando los primogénitos de Bob Marley o John Lennon saltaron a la cancha del espectáculo, y empeoró en los últimos diez años cuando los hijos del norteamericano Bob Dylan o el argentino Luis Alberto Spinnetta -para nombrar sólo algunos- se otorgaron a sí mismos la licencia de trabajo, como si fuera suficiente con llevar la chaqueta y los gestos particulares de papá y salir al escenario a decir: -Hola a todos, soy el hijo de Mengano Famoso... ¿Lo recuerdan?...Sí, pues bueno, yo soy mejor que él porque, si comparan detalladamente nuestras carreras, en Tailandia y Tasmania tengo tres clubes de más de fans...

Retoños de rapiña

La tendencia ha ido "in crescendo", del cinismo al mal gusto, tanto que hasta a los peores intérpretes contemporáneos como Julio Iglesias les han aparecido sus propios retoños de rapiña, capaces no sólo de copiar su pésimo estilo vocal y sus canciones para románticos frustrados sino de insultarlos en público. Enrique, por ejemplo, hijo del popular Julio español, no contento con castigar con su voz a los asistentes del Superbowl americano, aprovecha cualquier micrófono abierto en sala de prensa para señalar a su padre como un competidor desleal y de tercera (bueno, en esto último, el joven Iglesias tiene absoluta razón). .

De Ziggy Marley a Jakob Dylan (líder de The Wallflowers), o de Dante Spinetta (Illya Kuryaki & The Valderramas) a los hijos del difunto Lennon (Julian y Sean, quienes también se han entrometido en el cine), existe una completa fábrica de duplicaciones instantáneas, a velocidad de fotocopiadora, donde tan sólo es posible ver más de lo mismo y sin descuento en la boletería.


Jakob, otro ganador de un Grammy a través de su banda, imita la carrasposa voz del viejo Dylan, lleva su sombrero y sus botas, y ha difundido con éxito su rol como compositor moderno de folk gracias a que los mass media creen que todo se debe a la naturaleza de su árbol genealógico.



Siguente página >>


[ Hola a todos, soy el hijo de Mengano Famoso... ¿Lo recuerdan?...Sí, pues bueno, yo soy mejor que él ..]