E  N  T  R  E  V  I  S  T  A  S  

 


Texto
Joseba Lopezortega

Foto
José Simal
  Entrevista Juan Cueto Pag. 4 de 4

Los cineastas españoles siguen pensando en términos de pantalla cinematográfica.

Exclusivamente.

Ahora hay cierta euforia por los resultados.

Qué te voy a contar. Lo siento por ellos, pero si hay más público español es sólo porque hay más películas españolas. Cuando yo llegué a Canal Plus se estrenaban al año veinticinco películas. Desde el momento en que hay más taquillas, la televisión de pago -que ha obligado a las televisiones generalistas a comprar-, el vídeo y otras, hay posibilidades de financiar más películas. Una película española, antes de estrenarse, puede tener financiado el cuarenta por ciento de su costo -subvenciones, televisiones, vídeo...-. No conozco ningun proyecto en fase de guión que no haya sido realizado.

A ver qué política toma el Gobierno actual de la mano de Esperanza Aguirre, probablemente muy liberalizadora.

El cine español puede financiar unas cincuenta películas, más sería peligroso porque se podría enfriar el mercado, un mercado que en España es muy caliente: la gente va mucho al cine, nosotros somos el sexto país del mundo en consumo de cine americano. No somos el sexto en nada, pero en esto sí. La explicación es sencilla: durante el franquismo no había nada que hacer, sólo el cine. Esto produjo un gran consumo que se mantiene como hábito. El problema del cine español, en consecuencia, no es otro que competir con otras cinematografías, ese es el problema: porque sí hay dinero para financiar esas películas.

La escala europea, ¿va a articularse en política de coproducciones o en alianzas de distribución?

En coproducciones, España ocupa uno de los últimos lugares europeos, tal vez por la presión de ciertos lobbys. En todo caso, lo que debe funcionar es la política de exportación, que hasta ahora no ha funcionado: no hacia América Latina, como dice Esperanza Aguirre, porque no son tontos y comprarán las películas que les interesen, lo mismo que hacen en Roma o París. Las películas se venden sólo si se parte de historias exportables, pero ahora resulta que el cine español es autosuficiente.

Más en términos de negocio que en términos de espectáculo.

Más que en términos de negocio, en términos de poder pagar lo que cuesta una película. Pero, ¿cómo articular el éxito derivado de la existencia de más películas y más público con la exportación? Esa es la clave.

Sí, pero curiosamente las películas españolas que mejor funcionan fuera son las más locales.

Es el caso de Almodóvar. ¿Por qué gusta Almodóvar? Por su forma de mostrar la realidad española. Lo mismo nos ocurre a nosotros con el cine francés o italiano.

¿Cómo va a influir en nuestra televisión la Banda Ancha, la televisión bajo demanda?

Sabemos que la gente está dispuesta a pagar para ver lo que quiere pero, ¿qué es lo que la gente quiere? Fútbol y estrenos por televisión. Por ejemplo los norteamericanos han pensando en el fútbol como un elemento útil para la divulgación de la banda ancha, por eso se va a impulsar una liga de fútbol a escala europea: interesará un Bayern - Barcelona, pero no un partido cualquiera. Luego hace falta introducir un gran cambio en las ligas europeas.

La gran desproporción entre la capacidad de las redes y su contenido real, ¿puede conducir a una ruptura, a una fuga masiva de la sociedad?

Sí, pero a partir de ahora todo va a ser de pago y no va a entrar en casa nada que tú no quieras. En España y muy pocos países más la televisión ha sido gratuita, pero esto no es así en la mayoría de los sitios, en los que se viene pagando. La cuestión es que las redes van a multiplicar la dependencia de los contenidos norteamericanos. En España, en todo caso, es cierto que podemos avanzar de lo viejo a lo nuevo con mucha velocidad, pero también es cierto que podemos retroceder con la misma velocidad.

¿Cuándo se dirá que la televisión puede financiarse? Lo digo porque, ahora, Monica Ridruejo se planeta el reto de eliminar el déficit de la televisión pública.

Ella trabajó en Canal Plus. Es una gestora y sabe qué es la gestión. Pero el problema de la televisión es que no sólo es gestión, sino también creación y producción. ¿Cuál es el problema de Televisión Española? Si quiere ser un servicio público o no. Y si quiere ser un servicio público tiene que abandonar la competencia actual con las otras televisiones generalistas. Este es un país muy pequeño para un número de televisiones tan grande, sobre todo en términos de publicidad. ¿Existe en España mercado publicitario para tantas televisiones generalistas? La respuesta es, radicalmente, no. ¿Va a renunciar TVE a la publicidad? Si es así, deberá hacer una televisión muy diferente a la que viene haciendo. Y así volvemos al problema de los contenidos: ¿qué criterios se van a seguir y, en segundo lugar, cómo se va a financiar eso? Una respuesta puede ser lo ocurrido en Francia, con el triunfo de la Tres sobre la segunda cadena: una televisión hecha en clave de autonomías.

¿No es eso paradójico? La televisión local y próxima imponiéndose en un contexto en el que se habla de globalización y universalidad.

El negocio está en la suma entre global y local. Sólo así se funcionará, incluso en Internet. También las televisiones norteamericanas que funcionan compaginan local y global, contenidos próximos a los espectadores y grandes espectáculos globales como el fútbol o el cine. En Internet la clave va a ser la misma: bites locales y bites globales, pero para esto es básico que los bites globales funcionen en un lenguaje que entendamos los consumidores locales... de nuevo el lenguaje, de nuevo los contenidos: el problema principal de la televisión basura es que detrás no hay nada. Nada.

¿Tampoco en las series españolas? ¿Las consideras malas?

Malísimas. Con excepciones, pero las considero muy malas. Me alegra que sigan funcionando porque así dan trabajo a los actores y punto final. El resto es todo copia a la española.

Focalizándonos en la televisión desde la perspectiva del cliente, antes y después de las privadas, usted era y es pesimista.

En este país hay un consumo audiovisual enorme. Cuando sólo existía un modelo de televisión, eso se suplió con una respuesta de enorme significación: este es el país con más magnetoscopios per cápita de Europa. El que más. ¿Porqué? Porque la gente quería variedad en la televisión y no la tenía. Hoy en día el vídeo sigue siendo uno de los grandes segmentos del mercado audiovisual. La gente sale de casa, hace colas, paga y encima está satisfecha sólo por tres o cuatro cosas: una comer, otra el fútbol de los domingos y la tercera el cine. Como las televisiones no pueden dar comida, sólo pueden dar cine y fútbol. Y esto se puede hacer sólo en una televisión por cable o codificada: el acierto de Canal Plus fue dar a los españoles lo que siempre han querido, cine de estreno y fútbol los domingos. Ojo, sólo los domingos, no cualquier tipo de fútbol, como tampoco cualquier tipo de cine. ¿Qué queda a partir de eso? Un espectro muy amplio de emisoras que tienen que competir entre sí por los mismos productos y la misma publicidad. Ahí comienza la locura de los audímetros y la crisis financiera: ¿qué es lo que se hace? Subproductos, además de constantes cambios en las parrillas de programación, porque buscan el público desesperadamente.

Página | 1 | 2 | 3 | 4 |

 
Imprimir texto



"Las series españolas son malísimas. Con excepciones, pero las considero muy malas"
 

 
  Arriba